Los seres humanos tenemos gran cantidad de bacterias en nuestro organismo. Es lo que llamamos microbiota y está constituida por el conjunto de microorganismos que nos colonizan desde el nacimiento y cuyas funciones son esenciales para nuestra vida.
Sólo desde hace unos años, estamos empezando a percibir de una forma distinta la importancia que juegan las bacterias en la salud y la enfermedad y, aunque todavía queda mucho por comprender, las recientes y numerosas investigaciones aportarán nuevas aplicaciones en el tratamiento y prevención de muchas enfermedades por lo que, seguramente estemos hablando de una de las revoluciones científicas más importantes de la Medicina del futuro.
Desde hace poco tiempo se han producido importantes avances sobre la Microbiota Humana, dando gran relevancia al conjunto de microorganismos, que permiten un correcto desarrollo de la persona, incluso desde el momento del embarazo.
Asimismo, la población es cada vez más consciente del impacto en su salud. En este panorama, nosotros como profesionales de la medicina debemos estar al tanto de los progresos más recientes para aplicarlo en las consultas, pero también para trasladar adecuadamente la información a los pacientes.
La microbiota oral está compuesta por un conjunto de microorganismos que forman parte del ecosistema bucal y contribuyen a su equilibrio para garantizar una función fisiológica adecuada y evitar la aparición de enfermedades.
El proyecto de micriobiota oral eHOMD que estudia las bacterias que se encuentran en la boca y el tracto aerodigestivo, incluida la faringe, las fosas nasales, el esófago y los senos paranasales, ha descubierto que existen 774 especies de bacterias orales.
Algunas especies son comunes a todas las zonas de la cavidad bucal, como las que pertenecen a los géneros Gemella, Streptococcus, Granulicatella y Veillonella. No obstante, cada microambiente, como la parte interna de las mejillas, paladar, lengua, superficie de los dientes, encías y saliva, contiene su propia microbiota.
¿Cómo mantener sana la microbiota bucal?
Cuando se produce un desequilibrio entre los microorganismos que forman parte de la microbiota bucal, se genera lo que se conoce como disbiosis. En esa condición la microbiota oral no puede cumplir adecuadamente sus funciones y proliferan bacterias dañinas que facilitan la aparición de caries, gingivitis, periodontitis y otras enfermedades orales o de mayor alcance.
Para mantener sana la microbiota de la cavidad bucal es fundamental cambiar algunos hábitos. Por ejemplo, reduzca el consumo de alimentos ricos en azúcar evita que crezcan en exceso las bacterias que se alimentan de los hidratos de carbono. Mantener una higiene bucodental adecuada, cepillándose los dientes 2 o 3 veces al día y usando hilo dental, también contribuirá a mantener saludable la microbiota oral.
En algunos casos también se puede recurrir al uso de probióticos para equilibrar los microorganismos, evitar el crecimiento de bacterias dañinas y reestablecer la homeostasis. Un estudio realizado en la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan, por ejemplo, descubrió que la cepa de Lactobacillus reuteri puede reducir significativamente la producción de citoquinas inflamatorias en personas con periodontitis crónica. Los probióticos orales pueden producir sustancias que potencien o favorezcan de manera directa o indirecta las condiciones fisiológicas para el crecimiento de los microorganismos saludables.
